El amamantamiento es un acto personal y exclusivo entre una madre y un niño, por lo que la duración
final será la que ambos deseen. No existe evidencia alguna que indique que amamantar más allá de los
dos años puede generar algún prejuicio en el desarrollo físico, emocional o social del niño
Llegado el momento del destete éste se debe hacer de forma delicada y paulatina, reduciendo despacio
el número de tomas, posponiendo la toma o bien ofreciendo el pecho con condiciones, y siempre
proporcionar otro tipo de consuelo. Es importante que el niño reciba muchas muestras de cariño
durante este periodo de destete.
También se puede planificar un juego entretenido, una salida en el momento o un cambio en la rutina diaria en el que le darías de mamar.
Algunos niños dejan de mamar por sí mismos antes de lo que tenías planeado y otros se resisten al destete cuando estás lista. En momentos como estos, es importante tomar las cosas con calma y estar atentos a las necesidades de ambos.
SEÑALES DE QUE EL BEBÉ ESTÁ PREPARADO PARA EL DESTETE
• Parecer desinteresados o molestos cuando maman
• Se distraen fácilmente mientras maman
• «Jugar» en el pecho; por ejemplo tironear constantemente del pezón o morderlo
• Mamar solo para consolarse (succiona en el pecho pero no extrae leche)
Un enfoque consiste en reducir una sesión de alimentación por día hasta que el niño se alimente todas las veces de la mamadera o vaso. De todas maneras, siempre es importante consultar al médico, para saber qué cantidad de leche debe recibir tu hijo y cuál es el método más conveniente para destetar.



